Historia

Transcurrían los años ´30 y Chile cruzaba difíciles circunstancias, el país pasaba por tiempos de crisis en que la inestabilidad institucional, se traducía en una condición económica desastrosa, con enormes índices de desempleo y una completa indisciplina social.

Fue así como el Gobierno, priorizó controlar la situación económica de la nación y mejorarla. Con tal propósito, en los siguientes años de la historia de Chile hubo avances, se crearon la ley del sueldo mínimo y vital, programas dirigidos a aumentar la producción y la capacidad de consumo y también surgieron las primeras corporaciones por rubro, las que comprendieron que en conjunto obtendrían mayores resultados.

En este contexto, Don Domingo Contreras Gómez, destacado político, agricultor, abogado y en esa época presidente de la Comisión pro celebración del Bicentenario de la Fundación de la ciudad ?Santa María de Los Ángeles?, es quien cita a los agricultores de la zona a una primera reunión, con el objeto de echar las bases de una sociedad agrícola provincial y elegir su primer directorio.

Encuentro que se efectuó en el Club de la Unión el 31 de agosto de 1937, para fundar una sociedad que agrupara a los agricultores de la Provincia de Bío Bío, que sirviera al progreso, desarrollo y éxito de la actividad. Así se constituye la Sociedad Agrícola de Bio Bío A.G. ?Socabío?, la que por decreto del Ministerio de Justicia recibió personalidad jurídica el 28 de diciembre del mismo año.

Debido a que Don Domingo Contreras Gómez, fuera el gestor de la creación de Socabío y el redactor de sus estatutos, era también el candidato natural para asumir la presidencia de la naciente institución. Sin embargo Don Domingo, deseaba profundamente que el primer presidente fuera una persona cuya actividad principal fuera la agricultura, por lo que propuso a Don Miguel Gacitúa F., decisión que la asamblea aceptó y él ocupó la vicepresidencia.

A través de los 72 años que Socabío lleva de existencia, es posible ver como hay apellidos que se reiteran en los directorios, puesto que hijos y nietos de aquellos primeros visionarios han heredado los campos y continúan cultivando las tierras de sus antepasados.